Grafometal, compañía riojana especializada en barnizado y litografía de hojalata y referente en impresión UV, arrastraba una insatisfacción clara con su ERP. El problema no era menor: la herramienta existente no estaba representando correctamente los procesos reales del negocio ni aportando el nivel de control operativo que la compañía necesitaba.
En un entorno industrial donde cada ineficiencia acaba impactando en plazos, costes, productividad o servicio, trabajar con una solución mal implantada termina generando fricción en toda la cadena. El punto de inflexión aquí fue entender que no bastaba con “tener ERP”. Había que hacerlo útil de verdad.
Dos fases para arreglar el fondo del problema, no solo la superficie
Analizamos cómo funcionaba realmente la operativa del negocio y detectamos que el origen de la fricción no estaba tanto en la plataforma como en la forma en que se había parametrizado y alineado con la gestión diaria. A partir de ahí, definimos un plan de acción para optimizar procesos bajo una lógica mucho más útil para la compañía.
Tras el diagnóstico, realizamos las adaptaciones necesarias en el nuevo entorno de desarrollo de Microsoft mediante extensiones y reimplantamos la solución sobre la última tecnología de Dynamics 365 Business Central. El objetivo era claro: reflejar correctamente la realidad del negocio y dejar una base preparada para evolucionar.
La gestión queda alineada con la realidad operativa de la empresa y no al revés.
La compañía pasa a trabajar sobre una base mucho más moderna, mantenible y preparada para evolucionar.
Se reducen fricciones, se acortan procesos y se mejora la eficiencia en el día a día.
Una operativa más ordenada y un sistema mejor ajustado ayudan a responder mejor al mercado.
La nueva base facilita innovar, abrir nuevas líneas y acompañar la evolución futura del negocio.
Transformar no siempre es cambiar de sistema. A veces es implantarlo bien de una vez.
Este caso deja una lección muy clara para cualquier empresa industrial: cuando los procesos no están bien traducidos al ERP, la organización pierde visibilidad, agilidad y capacidad de mejora. Corregir eso tiene un impacto directo en eficiencia, costes, crecimiento y satisfacción del cliente.
Tecnologías y servicios que ayudan a pasar de un ERP que estorba a una operación que fluye
Si una implantación no está dando el resultado esperado, no conviene quedarse en el parche. Conviene revisar procesos, modelo operativo, parametrización y posibilidades reales de evolución.
¿Tu ERP está implantado, pero no está funcionando como debería?
Hay muchas compañías en esa situación. El problema es que lo asumen durante años. Revisar procesos, corregir el modelo y reimplantar bien puede desbloquear mucho más valor del que parece.

Business Development Manager | PSELLER Microsoft en Ayesa | Miembro Unidad Transición Energética, Climática y Urbana en Tecnalia | Secretaria de la Junta Directiva del Cluster de la Construcción (Build INN)

