Manufacturas Vental S.A. es una empresa riojana fundada en 1964, especializada en el diseño, desarrollo y fabricación de ventanas y otros productos de aluminio para sectores con altas exigencias técnicas como ferrocarril, autobús y náutica.
Ese contexto ya dice bastante. No hablamos de una fabricación simple ni de un entorno donde se pueda improvisar. Cuando la ingeniería del producto tiene peso real, el flujo de datos entre diseño, documentación y ERP deja de ser un asunto técnico secundario y pasa a ser un asunto de negocio.
Si esa conexión falla, aparecen los clásicos problemas de siempre: duplicidades, errores de documentación, reprocesos, pérdida de tiempo y menor capacidad para escalar con orden.
Pasar de trabajar por silos a operar con una lógica industrial más conectada y más controlable
Vental necesitaba estandarizar el procedimiento de trabajo, reforzar el uso de ingeniería 3D y mejorar de forma clara el control documental y la eficiencia de sus recursos.
No era un ajuste cosmético. Era una necesidad operativa para trabajar con menos fricción y con una base de gestión más sólida.
La mejora no pasaba solo por el ERP: hacía falta ordenar procesos y conectar el mundo de ingeniería con el de gestión
Gracias a la experiencia acumulada en entornos industriales, se identificaron varios factores críticos para la evolución de Manufacturas Vental. La organización necesitaba una mayor estandarización del trabajo, un mejor aprovechamiento de la ingeniería 3D y una gestión documental mucho más robusta para reducir errores y tiempos improductivos.
Pero había un punto especialmente decisivo: la integración entre SolidWorks y la estructura de su ERP Microsoft Dynamics NAV. Ahí estaba una de las palancas más potentes de mejora, porque permitía unir dos mundos que en muchas compañías siguen funcionando como compartimentos separados.
Y cuando diseño y gestión no hablan entre sí, la fábrica lo paga. Lo paga en tiempos, en errores, en revisiones y en falta de trazabilidad.
El conector entre SolidWorks y Microsoft Dynamics NAV resuelve una fricción clásica en la industria
La integración desarrollada entre el entorno de ingeniería y el ERP permite conectar dos procesos que tradicionalmente han estado separados en muchas organizaciones industriales: el diseño técnico del producto y su reflejo estructurado en la gestión empresarial.
Esto no es un detalle técnico menor. Es una mejora estructural que ayuda a trabajar con más orden, menos retrabajo y una mejor trazabilidad del dato desde el diseño hasta la operación.
Porque en una empresa industrial no basta con tener sistemas: hace falta que los sistemas sostengan de verdad la forma de trabajar
Este caso pone encima de la mesa algo que muchas compañías industriales siguen arrastrando: tener buenas capacidades técnicas, pero sufrir por la falta de conexión entre áreas clave. Cuando eso ocurre, la organización crece con frenos invisibles.
La combinación entre conocimiento industrial, integración de ingeniería y experiencia en Microsoft Dynamics permite convertir ese freno en una ventaja operativa. Y ahí está el verdadero valor del proyecto.
Si tu empresa industrial tiene desconectados diseño, producción y gestión, hay mucho margen de mejora
La eficiencia industrial no se consigue solo fabricando mejor. También se gana conectando sistemas, normalizando procesos y dando coherencia al dato a lo largo de toda la cadena operativa.
¿Tu ingeniería va por un lado y tu ERP por otro?
Si el dato técnico no fluye bien hacia la gestión, la organización acaba perdiendo tiempo, control y margen. El siguiente paso no es añadir más complejidad, sino conectar mejor lo que ya debería funcionar como un único sistema.

Business Development Manager | PSELLER Microsoft en Ayesa | Miembro Unidad Transición Energética, Climática y Urbana en Tecnalia | Secretaria de la Junta Directiva del Cluster de la Construcción (Build INN)

