Imagen de la noticia El Excel no te roba el margen. Te lo roba la falta de c...

El Excel no te roba el margen. Te lo roba la falta de control vivo: así se gobierna una obra con Business Central + IB Building 365

Coste teórico vs real, desviaciones por capítulo/partida, certificaciones y Power BI embebido para decidir sin esperar al cierre

La frase incómoda que conviene asumir
El margen no se pierde en el cierre. Se pierde en las semanas anteriores, cuando nadie lo ve.
Si el “control” de tus obras depende de esperar al cierre mensual para enterarte de una desviación, eso no es control. Es autopsia.

El control vivo es lo contrario: señales semanales, comparativa coste teórico vs real, comprometidos visibles, certificación trazable y una rutina que te obliga a actuar cuando todavía hay palancas.

La promesa de este post
Te llevas un modelo operativo (no teórico) para gobernar una obra con Business Central + IB Building 365 y Power BI embebido, sin “reventar” el ERP y sin convertir a tu equipo en escribanos. Verás qué medir, qué umbrales usar, quién decide y cómo montar una rutina semanal que protege margen y caja.
Lo que vas a poder aplicar
  • Semáforo semanal de desviaciones por obra/capítulo/partida (con reglas sencillas)
  • Reunión semanal de 15 minutos basada en 6 preguntas (sin reuniones eternas)
  • Cómo usar coste comprometido para ver el problema antes de la factura
  • Cómo convertir certificación en proceso trazable (menos discusión, más velocidad de cobro)
  • Plan 30/60/90 para empezar en piloto y escalar
  • Errores típicos que cuestan margen (y cómo evitarlos)
  • Preguntas que te hará un CFO y respuestas sin humo
Qué no vas a encontrar aquí
“Transformación” como palabra vacía, promesas mágicas o teoría genérica. Esto va de obra, de procesos reales y de control vivo.

CTA 1: si te interesa control vivo, empecemos por una obra piloto
En Ayesa aterrizamos contigo un piloto con enfoque mínimo viable: capítulos críticos, KPIs, semáforo, circuito de certificación y lectura ejecutiva en Power BI embebido. El objetivo es que en semanas tengas señales accionables, no un “proyecto eterno”.
Quiero hablar del piloto

Enfoque práctico y priorizado, sin humo.

Por qué esto importa (de verdad): margen, caja y salud mental del equipo

El debate “Excel sí / Excel no” está mal planteado. Excel es una herramienta. El problema aparece cuando Excel se convierte en el sistema nervioso de la obra: el lugar donde se decide qué es verdad, quién tiene razón y qué número “vale”.

En construcción, el margen rara vez se va por un gran desastre cinematográfico. Normalmente se va por cien pequeñas fugas: un rendimiento que cae, un suministro que llega tarde, una subcontrata que se descoordina, una medición discutida, una partida imputada donde no toca, un cambio de alcance que entra sin control, una certificación que se retrasa porque faltan evidencias, un comprometido que crece sin que nadie le ponga nombre.

La tragedia es que muchas de esas fugas son recuperables… si las ves a tiempo. Si las ves al cierre, se convierten en historia. Y la historia no paga nóminas ni sube margen.

El control vivo, bien implantado, tiene tres efectos directos:

1) Protege margen
Detectas desviaciones cuando todavía puedes actuar: ajustar rendimientos, renegociar, replanificar, cerrar un frente, reforzar un equipo o parar una sangría antes de que sea estructural.
2) Mejora caja
Si produces y no certificas con trazabilidad, financias obra. El control vivo acelera certificación y reduce fricción: menos discusiones, más cobro.
3) Reduce estrés operativo
Cambias improvisación por rutina. El equipo deja de perseguir números “a final de mes” y empieza a gestionar la obra con señales claras y acciones estándar.
Un ejemplo típico (sin nombres, pero te sonará)
Semana 3: el capítulo de instalaciones pasa a ámbar, porque el coste real por unidad ejecutada sube y el comprometido se dispara por una compra de urgencia.

Sin control vivo: te enteras al cierre, cuando la desviación ya está consolidada, y lo único que puedes hacer es explicar por qué.

Con control vivo: esa semana preguntas “¿es rendimiento, precio, medición o cambio?”; descubres que hay retrabajo por replanteo y falta de coordinación; ajustas planificación y validas compras. No “salvas el mundo”, pero evitas que el problema crezca. Eso, repetido 30 semanas, es margen.

Qué es “control vivo” y por qué no es “control de costes” de manual

Control de costes, tal como lo entiende mucha gente, es descriptivo: “esto ha pasado”. Control vivo es operativo: “esto está pasando y actúo hoy”.

Para que sea operativo, necesitas tres cosas simples (pero nada fáciles si no las diseñas bien):

1) Modelo teórico defendible
Presupuesto estructurado por obra y capítulos/partidas, con criterios consistentes. Si el presupuesto es humo, la comparación es humo.
2) Realidad capturada en origen
Partes, consumos, subcontratas, compras comprometidas y, cuando aplica, evidencias. Si el dato llega tarde o “arreglado”, decides tarde.
3) Rutina semanal con acciones
Semáforo + reunión corta + responsables + seguimiento. Si no hay acción, no hay control: hay curiosidad.
La diferencia clave: comprometido
Muchas desviaciones no “aparecen” cuando llega la factura. Empiezan cuando comprometes: compras, subcontratas, pedidos urgentes, contratos. Si solo miras coste real, vas a ver el problema tarde.

Control vivo significa que el comprometido es parte del tablero semanal. No para asustar: para decidir.

Qué cambia en tu empresa cuando lo haces bien
En la mayoría de escenarios, el cambio no es “tecnológico”. Es cultural, pero con un método: pasas de “cada obra es un mundo” a “cada obra habla el mismo idioma”.

No significa uniformidad absurda. Significa consistencia suficiente para comparar, detectar y actuar.

Cómo encaja el stack: Business Central + IB Building 365 + Power BI (y por qué funciona en obra)

Para que el control vivo no dependa de héroes, el sistema tiene que hacer tres cosas: capturar, comparar y mostrar. Aquí es donde el stack Microsoft con el vertical sectorial marca la diferencia.
Business Central
Núcleo transaccional: compras, contratos, imputaciones, contabilidad, compromisos, aprobaciones, trazabilidad. Donde se fija “la verdad” financiera sin versiones paralelas.
IB Building 365
Capa sectorial de construcción: presupuesto/obra, seguimiento económico, certificaciones, partes, maquinaria, cash-flow, integración con procesos reales de obra.
Power BI embebido
Lectura ejecutiva y operativa: semáforo, KPIs, tendencias, alarmas. Sin esperar al cierre. Y con contexto: obra, capítulo, partida, responsable.
Dónde entra Power Platform (sin “inflar” el alcance)
Cuando necesitas movilidad, formularios sencillos, automatizaciones o notificaciones: Power Apps y Power Automate te permiten aterrizar procesos sin desarrollar “a medida” cada vez. Por ejemplo: validación de partes con evidencias, alertas cuando un capítulo se pone en rojo, o tareas de seguimiento en Teams.
Y Azure, ¿para qué aquí?
Para que el dato sea gobernable y seguro cuando escala: identidades (Entra), controles y cumplimiento cuando aplica, protección de información (Purview) y seguridad operacional (Defender) en escenarios donde el gobierno y trazabilidad importan tanto como el número.

En la práctica: menos “archivos sueltos”, menos accesos sin control y más consistencia.

El modelo operativo de control vivo: capturar, comparar y decidir (sin burocracia)

Lo que sigue es el “esqueleto” del control vivo. No hace falta que lo hagas perfecto el día 1. Hace falta que lo hagas consistente.

La regla de oro: todo lo que mides debe acabar en una decisión o en una acción estándar. Si no, estás generando trabajo sin retorno.

1) Captura de realidad en origen (obra): el dato mínimo viable

El “dato mínimo viable” es el que permite responder a esta pregunta sin discutir: ¿por qué se está desviando esto?

En la mayoría de obras, con esto ya puedes empezar:

  • Partes: horas/equipo/unidad ejecutada + incidencias (sin novela, solo hechos)
  • Consumos: materiales clave que suelen reventar partidas
  • Subcontratas: avance y validación de lo ejecutado
  • Compras comprometidas: pedidos/contratos que ya consumen presupuesto
  • Evidencias cuando hay conflicto: fotos, checklists, QR (lo justo para evitar guerra de opiniones)
Ojo con la trampa
Si pides demasiado dato desde el día 1, te van a dar basura o te van a dar nada. Empieza por lo que alimenta decisiones. Luego maduras.

2) Comparación continua: teórico vs real + presupuesto vs comprometido

Aquí se gana el partido. No necesitas 50 indicadores. Necesitas dos comparaciones que funcionen siempre:

A) Coste teórico vs coste real (por capítulo/partida o unidad de obra).
B) Presupuesto vs comprometido (lo que ya has comprometido en compras/subcontratas, aunque no haya factura).

Si el comprometido no existe en tu tablero, vas a vivir sorpresas. Y las sorpresas en construcción casi siempre cuestan margen.

Cómo se traduce en decisiones
Si el real se separa del teórico, preguntas: rendimiento / precio / medición / cambio.
Si el comprometido se dispara, preguntas: compras / subcontrata / urgencias / planificación.
No es una auditoría. Es una conversación semanal para ajustar.
Ejemplo (números de ejemplo)
Capítulo “Estructura”: teórico 100, real 108, comprometido 120.

Sin comprometido, dirías “bueno, vamos 8% arriba”. Con comprometido, ves que estás a punto de consumir 20% extra. Eso cambia el tipo de acción: renegociación, replanteo, cambio de secuencia o control de suministro.

3) Decisión semanal: semáforo, responsables y acciones estándar

El semáforo no es “un informe bonito”. Es una herramienta de gobierno. Su objetivo es que todo el mundo vea lo mismo y responda igual.

Un semáforo sencillo suele basarse en:

  • Verde: dentro de umbral, sin tendencias raras
  • Ámbar: desviación moderada o tendencia de empeoramiento
  • Rojo: desviación clara o salto brusco (requiere acción)
La parte que hace que funcione
Cada rojo termina con:

1) una causa probable (rendimiento / precio / medición / cambio)
2) una acción estándar (no improvisada)
3) un responsable
4) una fecha de cierre

Si falta dato, la acción estándar es “capturar dato en origen” (partes/evidencias) y se sigue la semana siguiente.

KPIs de obra (los que mandan) y alarmas que sirven para actuar

Vamos a lo útil: KPIs que disparan acción. No se trata de tener “muchos”, se trata de tener “los correctos” y revisarlos con frecuencia semanal.
1) Desviación por capítulo/partida
Alarma: 2 semanas en ámbar o 1 semana en rojo.
Actúa: jefe de obra + responsable del capítulo (producción/compras).
Acción estándar: causa probable + ajuste (rendimiento/medición/suministro/cambio).
2) Teórico vs real (por unidad)
Alarma: el real se despega sin cambio aprobado.
Actúa: control de gestión + jefe de obra.
Acción estándar: validar imputación y productividad (partes).
3) Comprometido vs presupuesto
Alarma: comprometido consume margen antes de facturar.
Actúa: compras + jefe de obra + financiero.
Acción estándar: renegociar/alternativas/replanificación/aprobación.
4) Producción vs certificación (gap)
Alarma: produces pero no certificas (o discutes demasiado).
Actúa: administración de obra + jefe de obra.
Acción estándar: cerrar medición/evidencias/validación.
5) Productividad por equipo (partes)
Alarma: caída recurrente en productividad.
Actúa: producción + encargado.
Acción estándar: revisar cuellos: material, acceso, replanteo, coordinación.
6) Riesgo de caja por obra
Alarma: certificación lenta + cobro tardío.
Actúa: financiero + administración obra.
Acción estándar: priorizar cierre certificación y resolución de disputas.
La regla que evita el “panel bonito” inútil
Cada KPI debe responder a dos preguntas: “¿qué acción dispara?” y “¿quién actúa?”. Si no hay respuesta, quítalo del tablero. Te está robando foco.

Del problema al control: 6 mapeos solución-first (con impacto en el día a día)

Aquí va lo que convierte el discurso en operativa. Por cada problema típico de obra: qué resuelve IB Building 365, qué pone Microsoft encima, qué cambia en el día a día y qué KPI mejora.
1) Desviaciones que aparecen tarde
IB Building 365: seguimiento económico por obra/capítulo/partida con lógica sectorial.
Stack Microsoft: Business Central + Power BI embebido.
Qué cambia: pasas a revisión semanal con semáforo, en vez de “sorpresa al cierre”.
KPI: detección temprana de desviación y margen defendido.
2) Certificaciones lentas y discusiones constantes
IB Building 365: certificación con trazabilidad, ligada a avance y validación.
Stack Microsoft: Business Central + Power BI para estado y seguimiento.
Qué cambia: menos “versiones” y debate; más proceso y cobro más rápido.
KPI: ciclo de certificación/cobro más corto.
3) Partes tardíos o “inventados” al final de semana
IB Building 365: partes de trabajo mobile, con captura estructurada.
Stack Microsoft: Power Apps/Automate + Teams + Business Central.
Qué cambia: el dato nace en obra y alimenta control económico sin recocinar.
KPI: productividad y coste por unidad con señales reales.
4) Pagos bloqueados por documentación de subcontratas
IB Building 365: CDS + trazabilidad documental vinculada a proceso.
Stack Microsoft: aprobaciones en Business Central + Power Automate.
Qué cambia: validas antes de pagar; menos incidencias y retrasos.
KPI: reducción de errores y estabilidad en ciclo de pago.
5) BIM/IFC desconectado del económico
IB Building 365: enfoque para conectar avance y medición con control económico (según escenario).
Stack Microsoft: Business Central + Power BI; integración BIM/IFC cuando aplica.
Qué cambia: el avance deja de ser “presentación” y pasa a impactar decisiones económicas.
KPI: coherencia avance-coste y reducción de incertidumbre.
6) Datos dispersos y riesgo (operativo y de gobierno)
IB Building 365: procesos sectoriales estructurados y datos consistentes por obra.
Stack Microsoft: Azure + Entra + (cuando aplica) Purview/Defender para gobierno y seguridad.
Qué cambia: menos “verdades paralelas”, más trazabilidad y control de accesos.
KPI: fiabilidad del dato y reducción de riesgo operativo.
El patrón que se repite
Si lo piensas, todos los problemas de obra que rompen el margen tienen la misma raíz: la realidad llega tarde, llega incompleta o llega sin trazabilidad. El control vivo no “adivina”: hace visible lo que ya está pasando.

CTA 2: si quieres dejar de “explicar” desviaciones y empezar a gobernarlas
Lo aterrizamos con un piloto, un semáforo semanal y un circuito de certificación trazable. Si hoy dependes de hojas y discusiones, esto te interesa.
Aterrizarlo con Ayesa

Prioridades claras, sin ruido.

Quick wins: dos movimientos que suelen dar retorno rápido

Si mañana quieres empezar, hay dos quick wins que suelen funcionar en la mayoría de escenarios, porque atacan el problema de raíz: visibilidad y rutina. Lo importante: no son “más reuniones”. Son menos discusiones.

Quick win 1: Semáforo semanal por capítulo/partida (con umbrales sencillos)

Cómo montarlo sin complicarte
  1. Elige 10–15 capítulos críticos por tipología de obra (los que más se desvían o más pesan).
  2. Define umbrales de verde/ámbar/rojo simples (coherencia > perfección).
  3. Incluye coste real y coste comprometido.
  4. Asigna un dueño por capítulo (producción/compras/administración según corresponda).
  5. Define acción estándar para rojo: “qué se revisa sí o sí”.
Si intentas cubrir 200 partidas desde el día 1, te vas a ahogar. Empieza por lo que mueve margen.
Qué evita y por qué defiende margen
  • Que el rojo aparezca cuando ya no hay palancas
  • Que la discusión sea de “sensaciones” en vez de datos
  • Que el comprometido crezca sin control
  • Que certificación se retrase por falta de trazabilidad
  • Que cada obra mida distinto y no puedas comparar
Regla práctica
Si el semáforo no se revisa semanalmente, no es semáforo: es un póster.

Quick win 2: Reunión semanal de 15 minutos (6 preguntas, siempre iguales)

Las 6 preguntas
  1. ¿Qué capítulos han pasado a ámbar o rojo esta semana?
  2. ¿La causa probable es rendimiento, precio, medición o cambio?
  3. ¿Qué parte es coste real y qué parte es comprometido?
  4. ¿Qué certificación está en riesgo y por qué?
  5. ¿Qué acción tomamos, quién la hace y para cuándo?
  6. ¿Qué impacto en caja aparece si no actuamos esta semana?
Reglas para que dure 15 minutos
  • Se entra con semáforo preparado (no se construye en la reunión).
  • Solo se discuten ámbar y rojo. Verde no roba tiempo.
  • Un rojo sin acción, dueño y fecha es un rojo “fantasma”.
  • Si falta dato, la acción es capturar dato en origen (partes/evidencias).
  • Se revisa el cierre de acciones de la semana anterior.
Esto es lo que suele pasar en 3–4 semanas
La calidad del dato mejora sola porque el equipo ve para qué sirve: para decidir. Cuando las decisiones se basan en el semáforo, nadie quiere “quedar” como el que trae humo. El sistema se autocorrige.

Cómo empezar (de forma inteligente): pasos accionables

El error típico es intentar convertir el control vivo en “un megaproyecto”. Lo que funciona normalmente es esto: piloto bien elegido + modelo mínimo viable + rutina semanal. Y luego escala con plantillas.

Paso 1: Elegir obra piloto con criterio

  • Suficiente actividad para generar señales semanales
  • Jefe de obra dispuesto a trabajar con rutina (clave)
  • Capítulos críticos presentes (subcontrata, materiales, certificación discutida)
  • Un entorno donde puedas corregir sin “teatro”

Paso 2: Definir el modelo mínimo (lo que NO se negocia)

  • Estructura de capítulos/partidas consistente
  • Reglas de imputación claras
  • Captura de partes mínima en obra
  • Comprometido visible
  • Rutina semanal y responsables

Paso 3: Cerrar el circuito de certificación

La certificación no puede ser un “evento” que ocurre cuando alguien se acuerda. Debe ser un proceso, con roles y evidencias.
  1. Quién mide, quién valida y qué evidencia soporta la medición
  2. Cómo se relaciona avance con certificación para reducir discrepancias
  3. Qué plazos son “norma” y qué plazos son “alarma”

Paso 4: Embebido en Power BI (para decidir sin fricción)

Power BI embebido no es “reporting por gusto”. Es la manera de que cada rol vea lo que necesita, sin exportar, sin recocinar, sin “versión 7 final definitiva”.

Lo mínimo:

  • Semáforo por obra y por capítulo/partida
  • Real vs teórico y comprometido vs presupuesto
  • Estado de certificación y bloqueos
  • Acciones abiertas (responsable y fecha) para seguimiento
Si quieres hacerlo todavía más sólido (sin complicarte)
Añade automatización ligera: cuando un capítulo se ponga en rojo, se genera una tarea y se notifica en Teams al responsable. No es “IA futurista”: es una forma de que la rutina no dependa de memoria humana.

Errores típicos que matan el control vivo (y cómo evitarlos sin dramas)

El control vivo falla casi siempre por los mismos motivos. Lo bueno: son evitables si diseñas con sentido común y no conviertes esto en un “proyecto de consultoría infinita”.
Error 1: empezar por el dashboard
Evítalo: primero captura en origen (partes/imputación/certificación). Luego visualización.
Error 2: pedir “dato perfecto” desde el día 1
Evítalo: dato mínimo viable para decisiones. Lo demás se incorpora cuando la rutina ya existe.
Error 3: KPI sin dueño (o dueño “de papel”)
Evítalo: dueño real + acción estándar. Si el responsable no puede actuar, no es dueño.
Error 4: “arreglar” el dato en Excel
Evítalo: el dato debe ser trazable en el sistema. Si se arregla fuera, pierdes gobierno y auditabilidad.
Error 5: certificación como pelea, no como proceso
Evítalo: medición + evidencia + validación. Y plazos. Si no, se cronifica la fricción.
Error 6: olvidar subcontratas y documentación
Evítalo: circuito documental con CDS + aprobaciones conectadas al pago. Si no, tu “control” se rompe en el punto más doloroso: facturas y pagos bloqueados.
La verdad incómoda
Si el jefe de obra percibe esto como burocracia, muere. Si lo percibe como herramienta para defender margen con hechos, vive. Por eso el diseño debe ser ligero: captura mínima, tablero claro, rutina corta y acciones estándar.

Plan 30/60/90 días: empezar en piloto y escalar sin romper nada

Este plan está pensado para que en 30 días tengas señales útiles y en 90 días puedas escalar. En la mayoría de escenarios, el éxito es que la rutina “se sostenga sola”.
0–30 días
  • Seleccionar obra piloto y capítulos críticos
  • Definir estructura y reglas de imputación
  • Activar partes mínimos en obra (mobile si aplica)
  • Semáforo básico con real + comprometido
  • Reunión semanal 15 min y registro de acciones
31–60 días
  • Mejorar calidad del dato (sin aumentar burocracia)
  • Cerrar circuito de certificación: medición/evidencia/validación
  • Incorporar bloqueos típicos y su causa raíz
  • Power BI embebido consolidado para dirección y obra
61–90 días
  • Escalar con plantillas a nuevas obras
  • Automatizar alertas y tareas (Teams/Automate)
  • Integrar subcontratas/documentación (CDS) si aplica
  • Cuadro “CFO-ready” para comité sin recocinar datos
La métrica de éxito más honesta
Que aparezca un rojo y el equipo actúe esa misma semana con acción, dueño y fecha. Si eso ocurre, ya estás gobernando. Lo demás es madurez.

Preguntas que te hará un CFO (y respuestas para no sonar a “presentación”)

Un CFO bueno no compra herramientas. Compra control, reducción de riesgo y mejora de caja. Estas preguntas aparecen siempre, antes o después:
¿Cómo sé que el dato es confiable?
Gobierno: reglas, captura en origen, trazabilidad y roles. Si el número “se arregla” fuera del sistema, pierdes auditabilidad. Con Business Central + IB Building 365, el objetivo es una única verdad transaccional y operativa.
¿Cuándo se ve el retorno?
En la mayoría de escenarios, en semanas empiezas a detectar y corregir desviaciones antes del cierre. No es “milagro”: es velocidad de decisión.
¿Esto mejora caja o solo “control”?
Mejora caja si ordenas certificación y reduces disputas. Si produces y no certificas, financias obra. El control vivo reduce esa fricción y te hace ver bloqueos antes.
¿Cómo evitamos un proyecto eterno?
Alcance por fases: piloto con semáforo + partes mínimos + certificación trazable + lectura embebida. Luego plantillas para escalar. Si intentas “todo” en día 1, mueres por complejidad.
¿Qué riesgo reduce?
Operativo (decidir tarde), financiero (desviación y caja) y de gobierno de datos (trazabilidad y accesos). Con Azure/Entra y, cuando aplica, Purview/Defender, el dato queda gobernado.
¿Y la gente? ¿Va a alimentar datos?
Si el dato sirve para decidir y no es burocracia, sí. Por eso se diseña el “dato mínimo viable” y se usa en la reunión semanal. Cuando el equipo ve que el dato les protege, se convierte en hábito.
Bonus (si quieres elevar el listón): agentes y Copilot en modo útil
En muchos escenarios, cuando el dato ya está ordenado, puedes introducir asistentes y agentes para acelerar tareas repetitivas: “dime qué capítulos llevan dos semanas en ámbar”, “prepárame la lista de acciones abiertas por responsable”, “resume bloqueos de certificación”. Lo importante: siempre con control de permisos (Entra) y políticas de datos (cuando aplica, Purview) para no abrir puertas peligrosas.

Checklist de 10 puntos para aplicar mañana (sin pedir permiso a nadie)

Esto es una auditoría rápida. Si fallas en varios puntos, no te culpes: es lo normal cuando no hay control vivo. Úsalo como mapa.
  1. ¿Tengo estructura estándar de capítulos/partidas para comparar obras sin inventar categorías?
  2. ¿Tengo reglas de imputación claras y consistentes?
  3. ¿Se capturan partes en obra con dato mínimo viable (no “al final de semana”)?
  4. ¿Veo coste comprometido además de coste real?
  5. ¿Certificación tiene trazabilidad (medición/evidencia/validación) y tiempos definidos?
  6. ¿Tengo un semáforo semanal por capítulo/partida?
  7. ¿Cada rojo tiene dueño y acción estándar?
  8. ¿La reunión semanal termina con acciones, responsable y fecha?
  9. ¿Puedo explicar una desviación con datos, no con relatos?
  10. ¿Tengo lectura ejecutiva en Power BI sin exportar/recocinar versiones?
Si solo haces una cosa esta semana
Monta el semáforo de 10–15 capítulos y celebra una reunión de 15 minutos con acciones y dueños. Si lo sostienes 4 semanas, has empezado a cambiar el sistema.

FAQs reales (las que salen en obra y en comité)

¿Qué es exactamente “control vivo”?
Es un modelo de gobierno semanal: capturas la realidad en obra, la comparas con un modelo teórico y actúas con acciones estándar cuando aparecen señales. No es un informe: es una rutina de decisión.
¿Esto sirve si tengo obras muy distintas?
Sí, porque no busca uniformidad absurda. Busca consistencia suficiente para comparar: capítulos críticos por tipología, reglas de imputación claras y semáforo común.
¿Por qué Power BI embebido y no “reporting suelto”?
Porque el embebido reduce fricción: menos exportaciones, menos versiones y más velocidad de decisión. Y lo más importante: el dato tiene contexto (obra/capítulo/partida/responsable).
¿Qué pasa si el dato viene “sucio” al principio?
Es normal. La clave es que el sistema obligue a mejorar el dato por utilidad, no por castigo. La rutina semanal y las acciones estándar ayudan a corregir origen.
¿Cuándo meto BIM/IFC en esto?
Cuando ya tienes el control vivo básico. BIM/IFC aporta mucho cuando se conecta avance y medición con el económico. Pero si el dato básico de partes y comprometidos está roto, BIM no lo arregla: solo lo hace más complejo.
¿Hay que cambiar todo el ERP?
No. Por eso hablamos de piloto y modelo mínimo. El objetivo es que el sistema soporte control vivo sin convertirlo en una reimplantación infinita.

Cierre: el margen no se defiende con Excel. Se defiende con un sistema y una rutina

El Excel no te roba el margen. Te lo roba un método que llega tarde.

El control vivo funciona cuando la realidad se captura en obra, se compara con un modelo defendible y se revisa semanalmente con responsables y acciones estándar. Eso es gobernar una obra.

Si quieres hacerlo de forma realista, el camino más eficiente suele ser: obra piloto, semáforo de capítulos críticos, partes mínimos, certificación trazable y Power BI embebido. Cuando el piloto funciona, escalar deja de ser un acto de fe.

CTA 3 (final): activa un piloto de control vivo en una obra real
Si quieres, lo aterrizamos contigo con un enfoque directo: capítulos críticos, KPIs, umbrales, circuito de certificación y tablero embebido. Sin humo y con un plan 30/60/90 que se sostenga.
Quiero activar el piloto

Cuanto más contexto, más fino el plan.

Contacto

Cuéntanos tu situación (tipología de obra, número de obras activas, cómo capturas partes, cómo certificas y dónde se te van las desviaciones). Te responderemos con un enfoque práctico y priorizado para implantar control vivo con Business Central + IB Building 365.

    He leído y acepto la Política de Privacidad de Ayesa.

    Información respecto al tratamiento de los datos solicitados, de acuerdo con el RGPD 2016/679 y la LOPDGDD 3/2018: el responsable es Ayesa; la finalidad es la recogida y tratamiento de los datos personales que solicitamos para atender tu consulta, enviarte nuestras publicaciones, newsletters, promociones de productos y/o servicios, y recursos exclusivos; la legitimación se establece mediante el consentimiento expreso; no se cederán datos a terceros, salvo obligación legal; en cualquier momento puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión, portabilidad, limitación u oposición al tratamiento de tus datos, así como retirar el consentimiento prestado o formular reclamaciones ante la Autoridad de Control, enviando la solicitud por correo electrónico a: lopd@ayesa.com; puedes consultar la información adicional y detallada sobre Privacidad y Protección de Datos de Carácter Personal en la Política de Privacidad de Ayesa.

    ¿Conectamos?

    La tecnología bien aplicada suele facilitar las cosas. Si sospechas que también puede ser de ayuda para ti, concédenos la oportunidad de conocerte y demostrarte hasta qué punto es así.

    ¿Por qué Ayesa?

    Somos uno de los principales implantadores de Microsoft, con casi 2000 clientes que han depositado su confianza en nosotros para la implantación de Dynamics 365, Business Central (NAV / Navision) y Dynamics 365 Finance & Operations (AX / Axapta). Además, destacamos en el despliegue de proyectos sobre AZURE y Microsoft 365. Nuestra experiencia en el campo de la inteligencia artificial y el uso de Copilot nos sitúa a la vanguardia de la innovación tecnológica.

    Con una plantilla de más de 12.000 profesionales y una sólida presencia en 23 países, estamos comprometidos en ayudar a nuestros clientes a definir y aprovechar oportunidades en el nuevo contexto digital. Desde la tecnología hasta las personas, ofrecemos un enfoque integral que garantiza el éxito en cada proyecto.


    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

      He leído y acepto la Política de privacidad de Ibermática, S.A.De acuerdo a lo establecido en la RGPD 2016/679, para ejercer su derecho al borrado de sus datos, por favor envíe un correo a: arco@ibermatica.com